Cada workspace es un proyecto real dividido en pasos. Mentat te guía en cada uno, tú aplicas lo aprendido en un entorno real y al final te llevas un artefacto que funciona y que has creado tú.
Mentoría en cada paso: el concepto, el porqué y un reto concreto.
Aplicas lo aprendido escribiéndolo tú, lo pruebas y ves cómo funciona en vivo.
Al cerrar el último paso, el artefacto es tuyo: publicable, instalable, usable.